En un giro inesperado de postura con respecto a Mamdani, el mandatario se refirió a él como «un gran campeón» y dijo que era alguien «diferente», cuando fue cuestionado por periodistas al término de la primera reunión entre ambos en el Despacho Oval.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el alcalde electo de Nueva York, Zohran Mamdani, celebraron este viernes una reunión a puerta cerrada que ambos calificaron, para sorpresa de muchos, de «productiva», enterrando así el hacha de guerra y los ataques mutuos lanzados en las últimas semanas y prometiendo trabajar juntos.
En un giro inesperado de postura con respecto a Mamdani, el mandatario se refirió a él como «un gran campeón» y dijo que era alguien «diferente», cuando fue cuestionado por periodistas al término de la primera reunión entre ambos en el Despacho Oval.
Los elogios del mandatario para el próximo alcalde neoyorquino, a quien hace solo 48 horas llamó «comunista» en Truth Social, no se detuvieron ahí y agregó que «cuanto mejor le vaya a él (en referencia a Mamdani), más contento estaré».
El cambio radical de postura de Trump -que dijo «estamos de acuerdo en mucho más de lo que creí- vino acompañado por un Mamdani que reconoció que el presidente «ganó muchos votos neoyorquinos por su política de bajar los precios», y dijo que podrían trabajar juntos a la hora de hacer la vida más «asequible», tema sobre el que giró su campaña para la alcaldía.
Con Trump sentado y Mamdani de pie a su lado ambos se dieron la mano y aseguraron que coincidieron en temas relacionados con «vivienda, precios de alimentos y asequibilidad».
«Si puedo hacer que los precios bajen, será bueno para Nueva York», dijo Trump, que concedió que pueden cooperar pese a que, a su juicio, el nuevo alcalde «tiene opiniones un poco fuera de lo común».
Por su parte, Mamdani replicó el optimismo del republicano y dijo que la reunión «no se centró en puntos de desacuerdo» sino que «en el propósito común de servir a los neoyorquinos».
El socialdemócrata recalcó que el trabajo en conjunto con la Casa Blanca «podría transformar la vida» de los más de ocho millones de habitantes de la ciudad que luchan contra una crisis de altos costos de vida y donde «uno de cada cuatro vive en pobreza».
Durante la conferencia conjunta, ambos dejaron de lado los señalamientos; el mandatario rechazó la descripción que su aliada Elise Stefanik hizo contra Mamdani nombrándolo como «un yihadista» y dijo que «en realidad es muy racional».
Por su parte Mamdani esquivó una pregunta de la prensa cuando se le cuestionó si consideraba que Trump era un «fascista», calificativo que usó contra el magnate durante su campaña, mientras el presidente le daba una palmada en el brazo y le recomendaba que dijera que sí porque era «más fácil que dar explicaciones».
Cuando Mamdani ganó las elecciones hace dos semanas, Trump dijo en un evento en Florida que muchos estaban «huyendo» de Nueva York hacia Florida por el «régimen comunista». Hoy decidió retractarse y afirmó que se sentiría muy cómodo viviendo en Nueva York bajo una administración de Mamdani, «especialmente después de esta reunión».
De la agencia EFE
