Con una inédita velada de artes marciales mixtas de la UFC en la Casa Blanca

El presidente Donald Trump, celebró este fin de semana su cumpleaños número 80 con un evento sin precedentes en la historia de la Casa Blanca: una velada de artes marciales mixtas organizada en los jardines de la residencia. El espectáculo denominado «UFC Freedom 250”, cuya realización se justificó a través de un comunicado oficial, fue considerado como parte de las celebraciones nacionales vinculadas al aniversario número 250 de Estados Unidos.
La administración sostuvo además que la jornada representaba una oportunidad para destacar “el crecimiento de las artes marciales mixtas como uno de los deportes más populares del país” y subrayó que la UFC constituye “una historia de éxito empresarial estadounidense reconocida a nivel mundial”.
Según cifras oficiales, más de 4 mil invitados asistieron al recinto instalado dentro de la casa de gobierno norteamericana. Mientras que manifestantes se concentraron en las inmediaciones para expresar su rechazo a la iniciativa.
La realización del espectáculo provocó un intenso debate político en Washington. Diversas organizaciones civiles y grupos opositores cuestionaron la utilización de la residencia presidencial para albergar una competencia deportiva de combate profesional.
En este sentido, los comunicadores críticos de la gestión de Donald Trump hicieron hincapié en la relación estrecha existente entre el titular del Poder Ejecutivo de Estados Unidos con la organización de la UFC (Ultimate Fighting Championship) , así como los vínculos empresariales existentes entre el mandatario y compañías asociadas al evento.
El evento contó con la presencia del directora ejecutiva de la UFC, Dana White, histórica aliada político y amiga personal de Trump. Ambos aparecieron juntos en uno de los balcones de la Casa Blanca antes del inicio de los combates, mientras miles de asistentes ocupaban las tribunas instaladas especialmente para la ocasión.
Para albergar la velada se construyó una estructura temporal de gran magnitud en los jardines de la Casa Blanca. El escenario principal estuvo dominado por un octágono reglamentario de UFC y una gigantesca estructura metálica conocida como «The Claw», equipada con iluminación, pantallas gigantes y sistemas de sonido de última generación.
La cartelera incluyó siete combates profesionales y tuvo como pelea principal el enfrentamiento entre Justin Gaethje e Ilia Topuria por el campeonato de peso ligero de la UFC.
“El objetivo fue honrar el espíritu de determinación, coraje y excelencia que caracteriza al pueblo estadounidense”, sostuvieron desde la gestión Trump a través de un comunicado oficial.
