Por Narciso Isa Conde
El autor es un revolucionario socialista, político, escritor
El repudio a Gold Quest y a la pretensión gubernamental de imponer la mega minería destructiva en el Suroeste de la República Dominicana ha sido fuerte, pero es todavía solo se ha logrado un triunfo limitado.
La marcha descomunal del domingo 3 de mayo, reprimida por su gobierno, obligó al presidente Abinader a recular: a detener el proyecto, sin anular la concesión de exploración, apoyada en un contrato absolutamente ilegal.
Años de movilización popular y la reciente huelga casi insurreccional del pasado 27 de abril, arrinconaron previamente al régimen neocolonial de los tutumpotes criollos y extranjeros, a las élites de las derechas política, al Ministro Joel Santos y al propio Luis Abinader.
Pero la Gold Quest, la Cámara Minera, Abinader, sus ministros y tecnócratas, importantes magnates de medios de comunicación, la oligarquía capitalista y las cúpulas de los partidos de derecha que respaldaron este proyecto ecocida, no escarmentaron.
Se han negado a modificar una ley minera colonialista.
No aceptaron realizar el estudio ambiental estratégico que manda la ley cuando se trata de modificar la vocación productiva de una provincia y una región.
No cumplieron con las normas legales necesarias para aprobar esa concesión de exploración minera.
Defendieron una concesión que violenta hasta la precaria legalidad establecida
Su voracidad, entreguismo e insensibilidad humana los llevó a no ceder por varios años a la voluntad popular expresada y al sentido común.
Su corazón ha permanecido dolarizado y su alma entregada a la Gold Quest y a las grandes mineras durante años.
Igual ha actuado en casi todos los casos de concesiones de exploración, y peor aún de explotación; incluso ante amenazas tan graves como la que perduran en las Cordillera Septentrional y Central, en Cotuí con Barrick Gold (presas de cola húmeda, contaminación presa de Hatillo, contrato estafa…), en Loma Miranda (aun después de derrotada la mega minera del níquel), en el Noroeste con UNI y Barrick Gold (Parque Manolo Tavares) y en el Parque del Este.
DE LA SORDERA TOTAL Y PROLONGADA, A OÍR UN POQUITO Y POR UN RATITO.
Abinader y los que permanecieron sordos por años, aún después de la lección de Loma Miranda, comenzaron a oír un poquito luego de la marcha multitudinaria de San Juan a Sabaneta. Ésta le destapó los oídos al presidente-gobernador de colonia.
Solo ese día, con un gobierno ya erosionado por el repudio popular, Abinader cedió parcialmente a la enorme presión popular.
Pero no basta ordenar “detener de inmediato” el proyecto de exploración.
Hay un contrato de exploración ilegal en Romero que debe rescindirse y muchos otros más en la región con los que hay que hacer lo mismo, la mayoría concedido a la propia Gold Quest.
Los pueblos del Suroeste y de todo el país están decididos a que no pase allí lo que está pasado en Cotuí y lo demostraron nuevamente con la gigantesca marcha del domingo.
Previamente, pasada la huelga del 27 de abril, Gold Quest volvió a la carga mediática propagando las supuestas bondades económicas del Proyecto Romero; intentando, desde las derrotas sufridas, convencer al país de una aventura destructiva injustificable. ¡Perro huevero!
NO CREEMOS EN CUENTOS DE CAMINO.
Pero los pueblos del Sur ya no comen cuentos de mineras chupa sangre y mata ríos y matas presas,
El digno ejemplo de Loma Miranda y las nefastas operaciones de la Barrick, los motivó a rebelarse.
En San Juan de la Maguana y en todo el país estamos conscientes de que ese yacimiento de oro está pegado al Río San Juan y muy cerca de la Presa de Sabaneta, dos fuentes de agua fundamentales para esa región; y es claro que cualquier proyecto minero en ese punto conlleva graves peligros para los dos.
Sabemos que, al ser el río San Juan afluente del Yaque del Sur, el peligro se extiende a todo el sistema de agua del principal río de esa región, desde Azua a Barahona; una región agrícola y pecuaria, con alta producción de arroz, habichuelas, plátanos…, la cual Gold Quest y la Cámara Minera se empeñan en transformar en región minera.
Romero es solo el punto inicial de la embestida, como lo es Loma Miranda por el Norte.
En su artículo “ORO O AGUA, VIDA Y RIQUEZAS”, el profesor Víctor Gómez Valenzuela //Acento, alertó sobre las similitudes de ambos escenarios.
Señaló que Romero “comparte la misma estructura que Miranda en el dilema entre oro y agua riqueza y vida”. Pero a la vez “con una asimetría territorial aún más crítica”.
La zona de intervención en ambos casos “es la Cordillera Central, donde se origina el 80% del agua dulce que utiliza el país para consumo humano, agricultura y generación de energía”
Pero San Juan no es solo «el granero del Sur» (responsable del 90% de la producción nacional de habichuelas y otros rubros agropecuarios)”.
Es también “un nodo hídrico estratégico que conecta con áreas protegidas críticas de la Cordillera Central y su biodiversidad, recientemente declarada, con el apoyo de la Unesco, Reserva de Biosfera Madre de las Aguas (Unesco, 2024). Su perturbación mal planificada tendría externalidades que trascienden con creces los límites provinciales”
A esto hay que agregar que existen quince concesiones de exploración a cargo de Gold Quest en la ladera Sur de la Cordillera Central y algunas más de otras mineras; por lo que, abrir por el Sur a la minería extractiva la puerta de Romero u otra puerta parecida, es abrirla para a todas las concesiones ya aprobadas.
Y es igual o peor que abrirla en Miranda por el Norte, en tanto las concesiones de exploración en toda la Cordillera Central suman más de doscientas, lo que equivale en ambas situaciones permitir liquidar el principal reservorio de agua de esta isla y poner todas las tierras del Sur y sus fuentes de agua – mediante la aplicación ley minera vigente u otra peor como la que se está fraguando- en manos de las corporaciones mineras favorecidas con los contratos de exploración ya aprobados.
Gold-Quest insistió en vender la promesa de que emplearía una tecnología (explotación por túneles) que supuestamente no ocasionará los graves daños que se han denunciado y no faltan quienes se tragan o repiten ese cuento, obviando realidades denunciadas y demostradas.
Pero la verdad es otra.
Porque si bien, los impactos negativos iniciales de esa modalidad subterránea de explotación serían menores que “a cielo abierto”, según nuevas investigaciones consistentes el “oro nativo” extraíble de las profundidades del yacimiento de Romero, no sería suficiente para recuperar la inversión y generar ganancias, por lo que la corporación minera tiene contemplada una segunda fase para explotar a cielo abierto los óxidos y los sulfuros situados más arriba.
Y lo peor de todo esto es la cadena de expropiaciones de tierras agrícolas y ganaderas, incluidas sus fuentes de agua (ley minera), para, una vez concedidas, convertirlas en cráteres lunares al desplegarse la minería extractiva.
Gold-Quest tampoco pudo ocultar los impactos negativos que esa extracción de oro provocaría en el corto plazo: el fraccionamiento del curso de los ríos, la enorme demanda de agua para la extracción del oro (en detrimento de agropecuaria, alimentación, empleo y vida humana), la contaminación de aguas subterráneas y superficiales, los riesgos de la “presa de cola” cuando se trate de extraer el oro superficial, junto a los estímulos a otras concesiones mineras destructivas solicitadas por otras empresas.
Hay que felicitar a la Academia de Ciencia y a la Comisión Ambiental de la UASD por todos sus aportes para evidenciar los trucos y trampas de la minera y del gobierno.
Estamos ante una victoria parcial, limitada, que hay que completar aprobando una ley minera soberana, anulando las concesiones onerosas, prohibiendo las presas de cola húmedas, declarando oficialmente a Loma Miranda Parque Nacional, restableciendo el carácter de parque nacional al parque Manuel Aurelio Tavares Justo, sacando la planta flotante de Los Negros, recuperando las áreas protegidas agredidas, deteniendo las depredaciones y los ecocidios en la Cordillera Septentrional y otros puntos del país, etc., etc., etc.
Definitivamente, el PLAN MINERO de este sistema, persigue imponer el interés privado contra el interés social, la dominación neocolonial contra la autodeterminación, el afán de lucro de las transnacionales contra las fuentes de agua y vida de esta isla, la dictadura de la gran propiedad minera contra las fuentes de vida de los trabajadores/as y productores/as pequeños y medianos.
¡Y esto es inaceptable y hay que derrotarlo en toda su extensión!
