Se basa en que el nuevo presidente y su equipo pusieron en marcha una presunta campaña de violencia psicológica contra sectores políticos y sociales rivales con expresiones utilizadas por el entonces candidato tales como «destripar», «extirpar», «dar de baja» y «enemigos de la República».
El panorama político en Colombia podría cambiar de matiz. Consejo de Estado, máxima instancia judicial colombiana en materia de administración pública, ha admitido una demanda de nulidad contra el proceso electoral en el que fue elegido Abelardo de la Espriella como presidente del país latinoamericano.
Por qué la demanda, pues se basa en que De la Espriella y su equipo pusieron en marcha una presunta campaña de violencia psicológica contra sectores políticos y sociales rivales con expresiones utilizadas por el entonces candidato tales como «destripar», «extirpar», «dar de baja» y «enemigos de la República».
La violencia psicológica «es causal de nulidad electoral», según establece la Sección Quinta del Consejo de Estado.
Sin embargo, considera que «no basta con demostrar la existencia de determinadas expresiones o conductas». Estas «también debe acreditarse que estas afectaron la voluntad de los electores y tuvieron capacidad real de alterar el resultado electoral», se argumenta.
Ahora «deben recaudarse y analizarse las pruebas solicitadas.
Con datos de agencia
