María Fals Fors
Historiadora y crítica del arte

“La última Cena” se ha presentado en siete ocasiones anteriores en diversos espacios de E.E. UU y República Dominicana, entre ellos la ciudad de Providence y Newport.
“La Última Cena” es un proyecto artístico cultural basado en ese amor que “todo lo espera”. Reúne a un grupo de artistas al que el mensaje de humildad, de bondad y de fe que emana de Jesús ha tocado en el corazón, convocándolos a crear formas artísticas que comuniquen a todos nosotros su mensaje de esperanza.
En medio de tiempos complejos han sumado voluntades para continuar con la idea creativa nacida en el 2002 de los sueños de unidad de “Los cuatro puntos”: Raphael Díaz, Luis José Aguasvivas (Sejo), Daniel Manta y Wayne Healy, quienes en Rhode Island gestaron un hecho artístico basado en el criterio de arte único que rememora el momento en que Cristo se reúne con sus discípulos para compartir su cuerpo convertido en pan y su sangre, vino sagrado.
“La última Cena” se ha presentado en siete ocasiones anteriores en diversos espacios de E.E. UU y República Dominicana, entre ellos la ciudad de Providence y Newport. En República Dominicana se ha realizado en el Museo del Hombre, el Museo de Historia y Geografía, en el Centro Perelló de Baní, en la Casa de Cultura Coronel Cándido Bidó de la Fuerza Aérea Dominicana y en la Casa de Cultura de Jarabacoa.
En esta octava versión su escenario será el Salón de Exposiciones del Instituto Cultural Domínico Americano y contará con la participación de Julia Castillo, Lili Ayala, Haidy Cabral, Mercedes Ricourt, Pilar Asmar, Humberto Grullón, Luis Heredia, Ramón Calcaño, Jean Philippe Moiseau, Miguel Gómez, Luis José Aguasvivas (Sejo), Joaquín Rosario, Raphael Díaz, la chef internacional María Marte, el cineasta Hassan Morales y la gran soprano Pura Tyson.
Julia Castillo es artista visual y directora del Centro Perelló, que desde Baní se ha convertido en uno de las instituciones culturales de mayor importancia de nuestro país. Su sala de exposiciones fue sede de la quinta versión de “La última cena”.
Las obras de esta gran creadora se caracterizan por la femineidad, el equilibrio de los colores, por las líneas fluidas y la síntesis de elementos propias de la influencia japonesa. Su arte de gran originalidad está cargado de sutileza y espiritualidad.
Lili Ayala, crea un arte diverso, donde lo reciclado se convierte en arte y en belleza. El color y la vivacidad son sus eternos aliados, representando muchas veces el mundo natural, lo marino, evocado por la memoria de las brisas su natal Barahona. Lily Ayala ha utilizado diferentes materiales como la cerámica, el plástico, la madera, el metal, la pintura acrílica y ha trabajado el muralismo y el arte objeto.
Haidy Cabral es oriunda de Bonao y profesora de Artes Visuales. Discípula de Ismael Checo, estudió el arte de la vidriería en La Habana, Cuba. Es fundadora del grupo artístico RETRO. Con un arte joven y energético donde el color es protagonista, tiene la fuerza eterna de lo femenino, de la naturaleza, de las aves y las plantas que emanan de la Creación Divina.
La doctora y artista Mercedes Ricourt, polifacética, viaja entre estilos con la sutileza de su alma inquieta. Conjuga la pintura de niños, de personajes femeninos y Cristos integrados al mundo natural. La prueba, el pez, la mirada crítica a lo que acontece, la exhortación discreta a que construyamos un mundo más humano y a la vez, más trascendente y cercano a lo divino, colman sus obras de valores éticos y estéticos.
Pilar Asmar se nos presenta rodeada de lotos, de rostros femeninos, viajando entre y sobre las aguas infinitas del mar y de los lagos-espejos. El color es su punto de partida, su modo de expresión, con el que comunica sus estados de ánimo, reduciéndolos o haciéndolos estallar como si el mundo fuera de zafiros, de rubíes y de la áurea tonalidad de la Gloria.
Humberto Grullón, graduado de Bellas Artes, un mago del grabado, artista y maestro, junta sus aprendizajes y labor artística en E.E.U.U, España y en República Dominicana, desarrollando un arte geométrico, colorido, lleno de alusiones a la dominicanidad, a la música, a la vida, a los sueños, a este trópico que nos envuelve y que se integra en el alma de todos los caribeños.
Luis Heredia, máster en Artes Visuales formado en la Facultad de Artes de la UASD, llega con su optimismo y su fe a mostrar el mundo etéreo de su arte como invitado a la Mesa del Señor. Delicadeza, abejas que liban el néctar de la alegría, hojas que se funden con el viento, frutas, ADN y pigmentos, todo eso es en uno ese Luis que se integra a esta Cena de Amor.
Ramón Calcaño, que promueve un arte en función social, cuestionador, vigoroso, que se preocupa por la guerra de Ucrania, por el daño a la naturaleza, por la violencia doméstica. Desde la alta calidad estética de sus trabajos, que le han permitido ser artista nominado en las tres Bienales de Santo Domingo más recientes, nos dice que es “Tiempo de amar” y de ser justos.
Jean Philippe Moiseau trae de Haití un mundo de tonalidades, de signos de significados profundos, de máscaras de palma y de hierro, de pinturas inmersas en delicadas líneas y de esculturas monumentales de gran valor estético. La esencia de cada una de sus obras nos habla de mágica y delicada fuerza, de cañas que tienen en sabor dulce de lo divino, de misticismo, de permanencia y resiliencia.
Miguel Gómez, maestro de las transparencias, del azul y de los tonos fríos, de la intensidad del rojo y los colores cálidos, cabalga entre lo figurativo y lo abstracto, imbrica sus personajes en un universo que los integra. Lo acompañan sus bailarinas, su cuadro anterior de una “Ultima Cena Magistral”, es un artista de amplia trayectoria al que lo caracteriza la humildad y la hidalguía.
José Sejo, maestro de APEC y de la Facultad de Artes de la UASD, desarrolla un arte lleno de paradojas y puntos de encuentro, donde se conjuga la felicidad y la inocencia del mundo infantil con la desacralización y el cuestionamiento. Su arte impecable en lo formal y conceptual es un multiverso de polisemias, donde nos acercamos a su esencia, a sus inquietudes y a su percepción del mundo.
Joaquín Rosario, escultor, pintor y diseñador gráfico nacido en Loma de Cabrera, es egresado de la Academia Modern Art School, ha hecho cursos intensivos de dibujo en Casa de Chavón en Santo Domingo y un diplomado en Restauración en Puerto Rico. Su arte se caracteriza por la potencia vital de sus imágenes, interpretando artísticamente “La última cena” en todo su misterio y sublimidad.
Raphael Díaz, el artista y maestro, va de la mano en esta ocasión con sus sueños, con su capacidad creadora y organizativa, con sus montañas de Jarabacoa, con las nieves de Providence. Conjuga su fe profunda con su capacidad de aglutinar voluntades para el logro de metas comunes. Él, junto a Sejo, son parte de fundadores del proyecto artístico original de “La Última cena” y puente gestor y creativo de esta bella experiencia.
María Marte, es artista de la gastronomía, acumula estrellas Michelín y las reúne con su amor a la patria, fusionando los sabores internacionales y de nuestra tierra, rememorando con amor y humildad los alimentos que Cristo convirtió en su cuerpo y su sangre para compartirlos con todos y salvar el mundo.
Pura Tyson interpreta con su canto “la grandeza del Señor”, su voz de maestra de Música de la Facultad de Artes de la UASD, su talento de directora de Coros y excelente cantante lírica, colma de sonidos sublimes el encuentro de los artistas visuales que se han integrado al proyecto.
El destacado realizador y guionista Hassan Morales, radicado en Jarabacoa, también acompaña a “La Última Cena”. Hassan, que viene de un “Terreno de esperanza”, con “El Olor de las Nubes”, ofrece sus imprescindibles aportes en el área del diseño y el material audiovisual para lograr la materialización de este proyecto en el que todos sus participantes son unidad en la diversidad.
“La Última Cena” representa la esperanza, el renacer de lo bueno, la búsqueda del amor. Pretende que nos acerquemos a través del arte a ese “Camino” que es la “Resurrección y la Vida”, a ese Cristo que nos ama y del que somos hijos.
