Río de Janeiro, Brasil. –
La imagen, obra de la artista plástica dominicana Judith Mora, pasa a formar parte del acervo del Santuario Cristo Redentor. Durante la jornada también se firmó una Carta de Intención entre el Consulado dominicano y el Santuario.

La imagen de Nuestra Señora de la Altagracia, madre espiritual y protectora del pueblo dominicano, fue entronizada el martes 27 de octubre en el Santuario Cristo Redentor, en el monumento del Corcovado, por iniciativa del Consulado General de la República Dominicana en Río de Janeiro, durante una ceremonia de significado espiritual, cultural y diplomático.
La entronización lleva la fe y las raíces culturales dominicanas a uno de los espacios religiosos más emblemáticos de Brasil, en el marco de la celebración de los 95 años del Cristo Redentor, una de las Nuevas Siete Maravillas del Mundo Moderno.
La obra, creada por la artista plástica dominicana Judith Mora, pasa a formar parte del acervo del Santuario y constituye una expresión de la devoción mariana y de la identidad cultural de la República Dominicana.
La ceremonia comenzó con una solemne procesión en la que el cónsul general dominicano, Roberto Enrique Rubio Cunillera, y Judith Mora llevaron la imagen hasta el altar. La celebración eucarística fue oficiada por monseñor Sérgio Costa e Couto y contó con la presencia de representantes de los ámbitos religioso, diplomático, cultural y empresarial, integrantes del equipo consular y ciudadanos dominicanos residentes en Río de Janeiro.

Fe, identidad y fraternidad entre ambos pueblos
Durante su intervención, el cónsul general Roberto Enrique Rubio Cunillera destacó el gran valor de la entronización y la presencia de Nuestra Señora de la Altagracia en un espacio de especial relevancia espiritual y simbólica para Brasil. Asimismo, resaltó los vínculos de amistad y fraternidad que unen a la República Dominicana y Brasil.
El cónsul expresó su agradecimiento al padre Omar Raposo de Sousa, rector del Santuario, y a sus colaboradores por la acogida y la disposición para hacer posible esta iniciativa.
Por su parte, Judith Mora manifestó su emoción ante la entronización de su obra y compartió lo que representa para ella su devoción a la Madre de Jesús. También expresó su alegría de que la imagen tenga un espacio en el Santuario, donde podrá ser apreciada por los dominicanos, brasileños y visitantes de distintas partes del mundo.
El padre Omar Raposo, rector del Santuario Cristo Redentor, se refirió al significado de recibir la imagen de Nuestra Señora de la Altagracia en este espacio religioso y a la labor espiritual y social que se desarrolla desde el Santuario, junto con las iniciativas y entidades vinculadas a su misión.
Cooperación institucional y social
Como parte de la ceremonia, el Consulado General de la República Dominicana en Río de Janeiro y el Santuario Arquidiocesano Cristo Redentor del Corcovado, representados por el cónsul general, señor Roberto Enrique Rubio Cunillera, y el rector del Santuario, padre Omar Raposo de Sousa, firmaron una Carta de Intención.
El documento expresa la voluntad de ambas instituciones de continuar estrechando los lazos de amistad y fraternidad entre la República Dominicana y Brasil, mediante el diálogo y la identificación de oportunidades de cooperación en los ámbitos social, religioso, cultural, educativo y comunitario.
Entre las iniciativas contempladas figura la colaboración del Consulado en la identificación y captación de personas interesadas en participar como voluntarias en las acciones y proyectos sociales de Amigos do Redentor, a través del Instituto Redemptor.
Intercambio de presentes
La ceremonia también incluyó un intercambio de obsequios como expresión de agradecimiento y de los vínculos religiosos y culturales entre ambos países.
El padre Omar Raposo entregó al cónsul general una réplica en miniatura del Cristo Redentor y otros presentes. Por su parte, el artista plástico Marcos Velásquez obsequió al cónsul una pintura de Nuestra Señora Aparecida, patrona de Brasil (Padroeira do Brasil).
Asimismo, el cónsul general entregó a monseñor Sérgio Costa e Couto, quien ofició la celebración eucarística, un presente con detalles representativos de la cultura dominicana.
Representación diplomática, cultural y empresarial
Entre los asistentes estuvieron Diana Carolina Páez Gamboa, cónsul general de Colombia en Río de Janeiro; Mateus de Sá Miranda Neto, cónsul general de Angola en Río de Janeiro; Paulo Afonso Monteiro Velasco Júnior, profesor de Política Internacional de la Universidad del Estado de Río de Janeiro (UERJ); Gustavo Henrique Maultasch de Oliveira, primer secretario de la carrera diplomática brasileña; Andrea de Fátima da Paz Pereira Barcala, presidenta del Instituto Cultural Marinha Mercante; Ana Cristina Carvalho de Oliveira, presidenta de la Cámara de Comercio África-América (CAFRAM); y la doctora Renata de Melo Rosa, presidenta de la Cámara Domínico-Brasileña de Emprendimiento Social.
También participaron representantes del ámbito empresarial y cultural vinculados a instituciones de Río de Janeiro.
Un vínculo que trasciende fronteras
La entronización de Nuestra Señora de la Altagracia une la expresión de la fe dominicana con la proyección cultural y la cooperación institucional. Con esta iniciativa, el Consulado General de la República Dominicana en Río de Janeiro contribuye a estrechar los vínculos de amistad entre ambos países y a dar presencia a la devoción mariana dominicana en uno de los escenarios de mayor reconocimiento internacional de Brasil.
