María Fals
La autora es crítica de arte
En nuestro país han trabajado el grabado varios destacados artistas, entre ellos, los maestros Leonardo Durán y Rosa Tavárez, ya fallecidos, Humberto Grullón, René de los Santos, Narciso Polanco y Alex “FNDEZ” Fernández.
La historia del grabado se remonta a la Antigua Mesopotamia donde se utilizaron sellos cilíndricos para colocar su marca sobre la arcilla húmeda de las tabletas que se usaban para la escritura cuneiforme. También otras culturas antiguas como Mohenjo-Daro, surgida alrededor del 2500 A.C. y ubicada el Valle del Indo, utilizaron sellos.
En Asia, específicamente en lugares como China, se desarrolló la xilografía o grabado en madera desde el siglo VII. Se aplicada en el estampado en tela y la reproducción de textos a través de una rudimentaria imprenta. Sobre el año 868 se imprimió el libro impreso más antiguo conocido, El Sutra del Diamante. En el siglo XI la xilografía llega a Japón.
En el siglo XIX se pusieron de moda las xilografías japonesas, cultivadas, entre otros, por Kitawa Utamaro (c. 1753-1806) que representó de forma magistral la belleza y delicadeza femeninas, Katsushika Hokusai (1760-1849) quien en sus paisajes interpretó repetidas veces el monte Fuji y Utagawa Hiroshige (1797-1858), también un excelente paisajista, que captaba en sus obras el lirismo de la naturaleza. Los grabados japoneses se caracterizaron por su asimetría, poder de síntesis y delicadeza e influyeron en el impresionismo y el postimpresionismo europeos de finales del siglo XIX.
En Europa, la xilografía se utilizó desde el siglo XIV y se aplicó sobre papel para imprimir naipes y elaborar estampas religiosas. Ya a partir del siglo XV, comenzó en Europa una nueva técnica, la calcografía o grabado en metal, que se trabaja con un instrumento puntiagudo para dejar ranuras o líneas que se entintan con el fin transferir su huella coloreada a un soporte.
Derivada de la calcografía, y también utilizando el metal como matriz, fue desarrollándose el aguatinta, que permite darle cualidades pictóricas y contrastes de claroscuro al grabado. Esta se logra a través de varios pasos: primero se coloca resina en polvo sobre el metal, el cual puede ser cobre o zinc, luego se le da calor para que la resina se adhiera. Posteriormente se aplica un barniz protector en las partes en que se quiere que no haya color y se introduce el metal trabajado en ácido, el cual no agrede las partes donde está la resina y el barniz.
Uno de los primeros artistas que trabajó el aguatinta fue Jean Baptiste Le Prince (1734-1781) en el siglo XVIII. Otro gran cultivador de esta técnica fue Francisco de Goya (1746-1828) en series de grabados como Los caprichos, Los disparates y Los desastres de la guerra.
Otra importante variante del grabado en metal es el aguafuerte, muy útil para trazar contornos y detalles. Ella utiliza también un barniz, con el que se cubre toda la superficie de la plancha de metal, luego, con un buril, se raspa el metal retirando el barniz y dejando líneas. Posteriormente, la plancha se sumerge en ácido, logrando como resultado un dibujo bien definido.
El aguafuerte comienza a usarse alrededor del siglo XV para grabar escudos y decoraciones en armaduras o empuñaduras de espadas. Más adelante, se aplicó al papel. Entre los primeros en usar el aguafuerte estuvieron los alemanes Daniel Hopfer (c. 1470-1536) y Alberto Durero (1471- 1528). Grandes maestros del aguafuerte fueron también el holandés Rembrandt Van Rijn (1606-1669), Édouard Manet (1832-1883) y Pablo Picasso (1881-1973).
Ya en los siglos XX y XXI surgen nuevas técnicas como el linograbado, que utiliza una plancha de linóleo para labrar sobre ella las figuras, y la serigrafía industrial, que es un método que permite reproducir muchas imágenes, y donde se transfiere tinta con una malla de tela estirada en un marco o se utilizan máquinas automatizadas, que incluyen en la actualidad un software especializado. Entre los grandes cultivadores del grabado a nivel internacional a partir del siglo XX se encuentran Pablo Picasso, Henry Matisse, Andy Warhol, Julie Mehretu, Kiki Smith, Kara Walker y Christiane Baumgarther.
En nuestro país han trabajado el grabado varios destacados artistas, entre ellos, los maestros Leonardo Durán y Rosa Tavárez, ya fallecidos, Humberto Grullón, René de los Santos, Narciso Polanco y Alex “FNDEZ” Fernández. Estos cuatro últimos creadores han organizado la exposición “4 en Grabado” que se presentará en Casa de Arte, Santiago de los Caballeros el 6 de septiembre a las 7.00 p.m., a la cual me referiré en un próximo artículo.




