SAN LUIS, Estados Unidos.-
Ambos jugadores, pilares de una de las épocas más exitosas de la franquicia, recibieron el reconocimiento ante los aficionados de San Luis, quienes respondieron con una prolongada ovación a dos figuras que dejaron una huella imborrable en la historia del club.
Las leyendas de los Cardenales de San Luis, el dominicano Albert Pujols y el puertorriqueño Yadier Molina, fueron exaltadas este sábado al Salón de la Fama de la organización, en una emotiva ceremonia realizada antes del partido entre los Cardenales y los Medias Blancas en el Busch Stadium.
Ambos jugadores, pilares de una de las épocas más exitosas de la franquicia, recibieron el reconocimiento ante los aficionados de San Luis, quienes respondieron con una prolongada ovación a dos figuras que dejaron una huella imborrable en la historia del club.
Molina protagonizó uno de los momentos más emotivos de la jornada al recibir su característica chaqueta roja. Durante su discurso recordó a familiares, entrenadores, compañeros y personas que fueron determinantes en su trayectoria, entre ellos José Oquendo, Tony La Russa, Dave Duncan y Adam Wainwright.
El receptor puertorriqueño también dedicó palabras especiales a Pujols, a quien consideró una figura fundamental desde los primeros años de su carrera.
Molina recordó una conversación entre su padre, Benjamín Molina Sr., y Pujols al inicio de su trayectoria en las Grandes Ligas. Según relató, su padre le pidió al dominicano que cuidara de su hijo, a lo que Pujols respondió: “No te preocupes, yo me encargo de él”.
“Desde ese momento, estuviste ahí para mí”, expresó Molina, visiblemente emocionado.
El vínculo entre ambos también quedó reflejado en una anécdota relacionada con sus números de uniforme. Molina explicó que utilizaba el número 41 cuando comenzó su carrera, pero en los Entrenamientos de Primavera de 2006 decidió cambiarlo por el 4 para quedar junto al número 5 de Pujols.
Al subir al podio, Pujols describió su ingreso al Salón de la Fama de los Cardenales como “uno de los mayores honores” de su vida y resaltó que era especialmente significativo compartir la ceremonia con Molina.
“También es un honor ser exaltado junto a mi hermanito, Yadier Molina. Estoy muy orgulloso de ti. Sé que tu padre está mirando desde arriba y diciéndote: ‘Bien hecho, hijo’. Te quiero y siempre estaré aquí para ti”, manifestó Pujols.
El dominicano también recordó sus primeros pasos con la organización de San Luis y la oportunidad que recibió cuando llegó a la ciudad como un joven pelotero con grandes aspiraciones.
“La organización de los Cardenales me dio una oportunidad, un hogar y una familia, y por eso siempre estaré agradecido”, afirmó.
Pujols reconoció además a figuras importantes durante su carrera, entre ellas el legendario manager Tony La Russa y el fallecido gerente general Walt Jocketty.
