María Fals
La autora es crítica de arte
Brindemos por más “Revueltas Culturales” que contribuyan a construir una vida mejor para las futuras generaciones.
Miguel Ángel Ramíez es un pintor de connotación mundial nacido en Santo Tomás, San Salvador. Estudió en el Centro Nacional de Artes e hizo Talleres de Artes Plásticas en la Universidad de El Salvador. Su arte se caracteriza por su dulzura y belleza, por las figuras de niños de grandes ojos y piel morena, combinados con aves, flores, figuras y paisajes de fondo, que invitan a un viaje de retorno a la edad de la inocencia.
Con una larga e importante trayectoria, ha expuesto en su patria y en otros países como España, Canadá, Guatemala, Estados Unidos de Norteamérica, Argentina, Chile, Cuba, Colombia, Taiwán, México y Honduras.
En la República Dominicana, participó en la Cuarta Bienal de Pintura del Caribe y Centroamérica en 1992. En el 2010 recibió la orden “Gabriela Mistral” concedida por la embajada de Chile en El Salvador. Por su trayectoria artística y labor cultural, la Asamblea Legislativa de su país natal le otorgó en el 2011 la condición “Notable artista de El Salvador”.
Miguel Ángel Ramírez es un educador en el campo de las artes. Fundó la “Casa Taller Encuentros” en la localidad de Pachimalco donde trabaja dentro del mundo fascinante de la creación artística, con niños y también con adultos de bajos recursos, como una vía imprescindible para el mejoramiento humano. A través de la Fundación Miguel Ángel Ramírez y con el apoyo de diversos colaboradores, ha desarrollado esta significativa labor, no solo en El Salvador, sino en otros países de Latinoamérica.
Recientemente, estuvo en el Valle de Guadalupe, en Jalisco, México, paraje de tierras altas con un promedio de temperaturas de alrededor de 18 grados Celsius. En este bellísimo lugar, en el mes de julio del presente año, Miguel Ángel presentó sus obras y apoyó el evento de la 17 Revuelta Cultural “Tiempo de niños”, donde inauguró su muestra “Rostros y flores”.
La Revuelta Cultural “Tiempo de Niños” es un festival artístico que se celebra anualmente, organizado por el Centro Cultural Valle de Guadalupe y el Ayuntamiento de Valle de Guadalupe, Jalisco. Su lema es “Porque el arte es vida”. Tiene el propósito de acercar el arte al pueblo a través de actividades gratuitas donde las personas se vinculen al arte total, tanto en sus expresiones nacionales como internacionales.
Entre los objetivos de la Revuelta Cultural se encuentran el intercambio artístico internacional, la activación de espacios públicos en favor del desarrollo del arte y la cultura, así como incentivar la sensibilidad y creatividad infantil para construir seres humanos amantes de la paz, la libertad y el desarrollo social.
En esta edición de la Revuelta Cultural, Miguel Ángel Ramírez, como embajador artístico de El Salvador, no sólo presentó “Rostros y Flores”, sino que también desarrolló talleres creativos y comunitarios, dirigidos a niños y también a adultos, donde a través de la expresión libre recibieron conocimientos básicos de dibujo y uso del color en una forma dinámica y divertida que permitió la confraternización.
En la 17 Revuelta estuvieron también la Orquesta del Valle de Guadalupe y artistas plásticos nacionales y extranjeros, abarcando un abanico de manifestaciones como la danza, la música, la escultura, la pintura, el dibujo, las artes culinarias, así como un ciclo de conferencias.
Refiriéndome especialmente a los Talleres creativos, los niños juntaron sus manos en un círculo perfecto, pintaron bajo el cielo multicolor a la Virgen de Guadalupe, e hicieron renacer las medusas en una hoja de papel. Indios y charros bailaron en valles recién creados rodeados de montañas y bajo las ramas de los árboles, cantaron la canción del viento, para que las cotorras, las mariposas, los linces, los ajolotes rosados, los pingüinos, los quetzales y elefantes convivieran a través de la magia del arte
“Los que se hagan como niños, esos entrarán al reino de los cielos” fueron las palabras del Padre Ramiro García, párroco de Nuestra Señora de Guadalupe en el marco de este taller y de la “Revuelta Cultural”, agregando: “qué bueno que existen personas como ustedes que facilitan este encuentro entre personas, este encuentro entre culturas. “
En un mundo cada vez más cerrado e individual, donde las fronteras personales y globales se vuelven muros de acero y la sensibilidad humana se diluye, experiencias educativas e integradoras como la desarrollada por Miguel Ángel Ramírez en el marco de la 17 Revuelta Cultural, abren un camino de esperanza, de amistad, de bondad, de progreso y de Humanidad en sentido amplio.
Brindemos por más “Revueltas Culturales” que contribuyan a construir una vida mejor para las futuras generaciones.



