SANTO DOMINGO.–
La encuesta ENHOGAR-MICS 2025 también revela que el 38. 5 % de los niños de esa edad consumió alimentos no saludables.

El 70.4 % de los niños de entre 6 y 23 meses consumió al menos una bebida azucarada, mientras que el 38. 5 % ingirió alimentos no saludables, según los resultados de la encuesta ENHOGAR-MICS 2025, difundidos por el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF).
En vísperas del Día Mundial de la Alimentación, que se conmemora este viernes 16 de octubre, UNICEF advirtió sobre los desafíos que enfrenta República Dominicana para garantizar una alimentación adecuada durante los primeros años de vida, una etapa determinante para el crecimiento, el desarrollo cognitivo y la prevención de la malnutrición.
Los datos muestran que el consumo de alimentos no saludables aumenta con la edad: alcanza el 53.8 % entre los niños de 18 a 23 meses, frente al 20.7 % registrado en el grupo de 6 a 8 meses.
La categoría de bebidas azucaradas incluye productos comerciales, como jugos 100 % de fruta y bebidas a base de jugo, así como preparaciones caseras a las que se añadió algún tipo de endulzante. Los alimentos no saludables comprenden productos con altos niveles de azúcar, sal o grasas no saludables.
“Garantizar una buena nutrición en la primera infancia implica mucho más que asegurar la disponibilidad de alimentos. Requiere mejorar la calidad de la alimentación complementaria, fortalecer la educación nutricional y asegurar que las familias puedan acceder a dietas saludables, variadas y asequibles”, afirmó el representante de UNICEF en República Dominicana, Carlos Carrera.
La encuesta también identificó avances y oportunidades de mejora: el 60.6 % de los niños y niñas de 6 a 23 meses alcanzó el umbral mínimo de diversidad alimentaria, definido como el consumo de alimentos de al menos cinco de los ocho grupos alimentarios establecidos para este indicador.
UNICEF recordó que, a partir de los seis meses, la alimentación complementaria debe incluir alimentos variados, seguros y ricos en nutrientes, mientras se mantiene la lactancia materna hasta los dos años o más. La organización desaconseja ofrecer bebidas azucaradas y alimentos con alto contenido de azúcar, sal y grasas trans a los niños de 6 a 23 meses.
El consumo frecuente de estos productos puede desplazar alimentos más nutritivos y aumentar riesgos para la salud, como la caries dental, el sobrepeso y la obesidad.
Etiquetado y entornos alimentarios
Ante estos desafíos, UNICEF destacó la importancia de facilitar a las familias información nutricional clara y comprensible para tomar decisiones informadas sobre los alimentos que compran y ofrecen a sus hijos.
En ese contexto, el Ministerio de Salud Pública ha avanzado en la discusión de una propuesta de Etiquetado Frontal de Advertencia Nutricional para alimentos preenvasados. La iniciativa, sometida a consulta pública, contempla advertencias sobre azúcares, sodio, grasas totales, grasas saturadas, grasas trans y edulcorantes.
Para UNICEF, el etiquetado es una herramienta complementaria que debe articularse con la educación alimentaria, la protección de la niñez frente a la promoción de productos no saludables y las medidas que faciliten el acceso a alimentos nutritivos.
“Los primeros 1,000 días de vida representan una ventana fundamental para el desarrollo. Invertir en nutrición durante este período contribuye a mejorar la salud y el aprendizaje, favorece el desarrollo del potencial de cada niño y niña y puede ayudar a romper el ciclo intergeneracional de la pobreza y la malnutrición”, señaló Carrera.
UNICEF trabaja en República Dominicana junto al Ministerio de Salud Pública, el Servicio Nacional de Salud y el Instituto Nacional de Atención Integral a la Primera Infancia para prevenir y tratar la desnutrición y otras formas de malnutrición, fortalecer las capacidades de los servicios de salud y promover prácticas adecuadas de alimentación.
Con motivo del Día Mundial de la Alimentación, la organización hizo un llamamiento a las instituciones públicas, los prestadores de servicios de salud, las comunidades, el sector privado y las familias para reforzar las acciones que permitan que los alimentos saludables sean accesibles y asequibles, y que las personas cuidadoras dispongan de información y apoyo oportunos.
Los resultados de ENHOGAR-MICS 2025 constituyen una fuente nacional de información para orientar las políticas públicas y fortalecer las intervenciones destinadas a mejorar el bienestar infantil en República Dominicana.
