Redacción elDigital.com.do
Menos del 28% de los hospitales públicos del país cuenta con servicios de salud mental, y la disponibilidad de paidopsiquiatras (psiquiatras infantiles) en la Red Pública de Salud es casi nula en las provincias del interior.
La salud emocional en la edad temprana es el cimiento invisible sobre el cual se edifica el desarrollo cognitivo, social y económico de cualquier nación. Sin embargo, en el marco del Día de la Salud Mental, la realidad de la República Dominicana devela una crisis profunda. Mientras la neurociencia demuestra que el 95% del desarrollo cerebral ocurre antes de los 6 años, la niñez dominicana enfrenta un ecosistema de exclusión, estigma cultural e inercia institucional.
En un país con un crecimiento económico destacado en la región, la salud mental infantil sigue siendo el pariente pobre del presupuesto nacional. No se trata de un problema del futuro; es una emergencia del presente que condena el capital humano del país antes de que este cumpla la mayoría de edad.
Los primeros años de vida consolidan la estructura psíquica de las personas. La falta de herramientas para gestionar el estrés tóxico, la violencia intrafamiliar y la negligencia emocional en el hogar alteran el sistema nervioso central de los menores.
Se estima que más de 2.2 millones de dominicanos padecen algún tipo de trastorno mental, siendo la depresión y la ansiedad las condiciones predominantes. Cerca del 80% de las personas con trastornos mentales severos en el país no reciben ningún tipo de tratamiento.
Estudios locales sugieren que al menos 1 de cada 10 menores de edad experimenta problemas de conducta o trastornos del ánimo agravados por entornos de pobreza multidimensional.
Un niño bajo estrés emocional constante reduce su capacidad de retención, atención y aprendizaje. La ausencia de inteligencia emocional temprana correlaciona directamente con las altas tasas de deserción escolar y delincuencia juvenil en el país.
La neurociencia confirma que el trauma temprano duplica el riesgo de padecer trastornos crónicos en la adultez.
