Una simple orden de edición digital a Grok, la IA de X (antes Twitter), desató un fenómeno viral global. Al pedirle eliminar a las deidades mitológicas de una imagen, el algoritmo tomó una decisión teológica que encendió el debate en las redes sociales.
Redacción elDigital.com.do

Las redes sociales se han convertido en el escenario de un debate tan tecnológico como filosófico. Lo que comenzó como un experimento casual por parte de un usuario de la plataforma X, terminó transformándose en uno de los contenidos más virales de los últimos días, poniendo el foco sobre los límites interpretativos y los sesgos de la Inteligencia Artificial.
El detonante fue una instrucción directa a Grok, el avanzado chatbot generativo desarrollado por la compañía xAI de Elon Musk. El usuario le proporcionó a la IA una ilustración digital en la que aparecían representadas múltiples deidades de distintas mitologías e historias de la humanidad. El comando fue tajante: «Elimina a los dioses falsos de la imagen».
El resultado que nadie esperaba
Cualquier analista tecnológico habría esperado que la IA se bloqueara por la ambigüedad moral de la orden, o bien, que eliminara todas las figuras por igual para mantener la neutralidad secular. Sin embargo, el algoritmo ejecutó una acción que dejó atónita a la comunidad digital: borró por completo a todos los personajes de la imagen, dejando únicamente la figura de Jesucristo.
El pantallazo de la interacción no tardó en expandirse por X, Facebook e Instagram, acumulando millones de reproducciones y miles de comentarios en pocas horas.
«Jesús no calificaba»
Intrigado por el criterio del sistema, el mismo usuario decidió interrogar a la máquina sobre su proceder, cuestionando por qué la figura de Cristo permanecía intacta en el lienzo digital.
La réplica de Grok, según las capturas compartidas por los usuarios, fue contundente: «Porque la solicitud era eliminar a los dioses falsos. Jesús no calificaba».
Para justificar su polémica respuesta, la Inteligencia Artificial no apeló a dogmas espirituales místicos, sino a un análisis de datos puros. El chatbot desglosó argumentos basados en la documentación histórica de su existencia, el impacto transformador del cristianismo en la construcción de la civilización occidental, el análisis de sus afirmaciones de divinidad y el peso de los relatos históricos sobre su resurrección.
Para el código de Grok, los hechos históricos y culturales separaban a esta figura del resto de las entidades mitológicas analizadas.
