María Fals
La autora es crítica de arte
Santo Domingo fue inicialmente fundada por Bartolomé Colón en la margen oriental del río Ozama en 1496. Para 1502, Nicolás de Ovando la trasladó a la ribera occidental de ese mismo río, y su plano de damero fue diseñado por García de Salas.
El descubrimiento de nuestra isla por los españoles se produjo el 5 de diciembre de 1492, sin embargo, su colonización comenzó más tarde, ya a partir de 1493 con el segundo viaje a América de Cristóbal Colón.
La primera ciudad europea en este continente fue La Isabela, fundada el 2 de enero de 1494 en la costa norte de La Española, cerca de la desembocadura del río Bajabonico. A partir de ese momento, los conquistadores se dan a la tarea de penetrar hacia el interior del territorio insular, fundando nuevas poblaciones como Esperanza, Jánico, Santiago y Concepción.
Santo Domingo fue inicialmente fundada por Bartolomé Colón en la margen oriental del río Ozama en 1496. Para 1502, Nicolás de Ovando la trasladó a la ribera occidental de ese mismo río, y su plano de damero fue diseñado por García de Salas.
La ciudad ovandina se extendió desde la calle del Estudio-hoy Hostos-hasta las orillas del Ozama, y desde la cuesta de San Diego-actual Emiliano Tejera- hasta la Padre Billini. Recibió el título de ciudad el 7 de diciembre de 1508 a través de un decreto real. Se caracteriza por la presencia de calles rectas y continuas, de una plaza mayor cercana al puerto y de una catedral cuya fachada principal no da directamente a la plaza.
En 1532 se le encargó a Rodrigo de Liendo la construcción de un acueducto que trajera agua desde un manantial cercano al convento de San Francisco hasta los alrededores del actual parque Colón. La ciudad contaba con dos alcantarillas: la de Ovando y Las Atarazanas.
Las murallas fueron iniciadas en 1541 por Rodrigo de Liendo. A su construcción también contribuyó más tarde Juan Bautista Antonelli y fueron terminadas a comienzos del siglo XVIII. Una construcción de carácter militar y defensivo muy importante es la Fortaleza Ozama, la más antigua del Nuevo Mundo, iniciada en 1505 y cuyo arquitecto principal fue Juan Rabé. Es un edificio que sigue la influencia medieval con sus gruesos muros de piedra, con ventanas abocinadas y bóvedas de cañón y de aristas.
Entre las construcciones religiosas destacó la Santa Iglesia Catedral de Nuestra Señora María de la Encarnación, comenzada en 1512 por Rodrigo de Liendo e impulsada por el arzobispo Alejandro Geraldini. A fines de 1537 fue terminada su bóveda de crucería gótica por el arquitecto Luis de Moya. Su fachada principal fue realizada en 1540 y la catedral fue concluida en 1544. Este edificio conjuga en su arquitectura el estilo mudéjar, el gótico Isabelino y el Renacimiento plateresco.
El Convento de San Francisco es otra hermosa construcción religiosa comenzada en 1544 en su tercera versión por Rodrigo de Liendo. En su fachada destacaba una decoración con un relieve que representaba el cordón franciscano. Poseía una hermosa bóveda de crucería gótica y su entrada estaba flanqueada por arcos de medio punto.
El Convento e iglesia de los dominicos fue concluido alrededor del 1532. Una de sus capillas interiores, la del Rosario, tiene esculpidos en relieve los signos de zodíaco y las estrellas. Su actual bóveda de cañón data de 1746. Es un templo de tres naves, dos de las cuales están integradas por capillas laterales.
Una importante construcción doméstica fue la Casa del Cordón, que se construyó en 1507 y se considera la primera en piedra en Santo Domingo. Un cordón franciscano, hecho en relieve, engalana su fachada. Su interior está decorado con azulejos y posee un techo de madera, ambos rasgos de influencia mudéjar o árabe.
También es muy antigua la Casa del Tostado, construcción de dos pisos realizada entre 1520 y 1530 en piedra y ladrillo. Es poseedora de una bella ventana ajimezada de influencia gótica y un amplio patio central.
Entre las construcciones civiles se aprecian, entre otras, las ruinas del Hospital San Nicolás de Bari, fabricado por tercera vez entre 1533 y 1536 con columnas clásicas y bóvedas de crucería gótica y con una capacidad para setecientos pacientes, bastante grande para la época.
En sentido general, nuestra arquitectura colonial se caracterizó por la poca altura de las edificaciones, por el uso de piedra coralina y del ladrillo como materiales fundamentales y por la presencia de una mezcla de estilos, entre ellos el gótico isabelino, el plateresco, el mudéjar y algo del barroco.
La ciudad de Santo Domingo fue el punto de partida para la conquista y colonización del resto de la América hispana, siendo declarada en 1990 Patrimonio de la Humanidad. Sus calles hermosas, donde cada piedra tiene una historia, sus casas que se alinean rítmicamente, sus monumentos y parques poblados de gente que conversa o reflexiona, deben ser amadas y protegidas ya que son parte de nuestra historia y legado cultural.