Margarita Quiroz
Lee Hernández es hijo del destacado periodista Leo Hernández, fallecido el 2 de septiembre del 2017, y a quién este noble joven, reconoce, le debe parte de sus logros.
La historia de Lee Hernández, un oficial policial de Key West, la Florida, Estados Unidos, nacido en el municipio de Villa Riva, República Dominicana, es digna de contar.
El viernes pasado, fue reconocido como el “Oficial del año 2020”, por el jefe de la Policía de esa isla, ubicada frente a la costa sur de Florida. Para Sean Brandenburg, el jefe policial, Lee ha demostrado ser un recurso “invaluable para esta ciudad y el departamento al cual pertenece”.
“Durante este tiempo se ha dado a conocer en la comunidad de Key West no sólo por su profesionalidad sino por su voluntad de ayudar a la gente”, continúo diciendo Brandenburg.
Inspiradoras palabras que sí su padre pudiese escuchar de seguro rompiera en llanto. Lee, es hijo del destacado periodista Leo Hernández, fallecido el 2 de septiembre del 2017, y a quién este noble joven, reconoce, le debe parte de sus logros.
Y… posiblemente, la nobleza sea una cualidad heredada. Como bien nos cuenta Lee, su pasión por servir a la sociedad y ayudar a los demás lo vio, de pequeño, en su padre, un ser desprendido, que sufría el dolor ajeno y procuraba tender la mano a todo el que necesitara.
Sin dudas, este ejemplo ha trazado el camino en la vida de Lee, a sus ya 45 años. Una convicción asumida cuando apenas era un adolescente de 15.
Para esa época llegó a Estados Unidos, junto a su padre Leo y hermano mayor, Jonathan, en busca de una mejor vida. Era julio de 1991, recuerda que llegaron a la ciudad de Miami a las 5:30 de la mañana. Leo (padre) trabajaría en una posición diplomática -casi honorífica- nombrado por el expresidente de la República, Joaquín Balaguer, en su último período.
En los inicios, los dos hermanos ayudaban a su padre en la oficina, pero como el pago era casi inexistente, Lee comienza a trabajar medio tiempo en un supermercado.
Su padre decide volver a República Dominicana, donde había anclado su carrera de Periodismo la cual prometía más éxitos. ¿Los dos jovencitos? Decidieron probar suerte.
Así comenzó todo en la vida de Lee. Se muda a Miami Beach, y en marzo de 2009 a Key West, donde llegó junto a su esposa Lisa, hoy fallecida, transferido por el Departamento de Salud para el cual laboraba.
Dos años después, comienza a trabajar como oficial de Code Compliance Officer de la ciudad, donde tenía las importantes tareas de inspeccionar los proyectos de construcción ( viviendas, edificios…), que se respetaran los espacios públicos y que los negocios cumplieran con los reglamentos establecidos por el Estado.
En el 2019 se une a la Academia de Policía, seis meses después jura como oficial policial de Estados Unidos.
“Me encanta ser oficial de policía, independientemente del peligro y las percepciones, no hay nada más gratificante que ayudar a las personas necesitadas, provocar un cambio o salvar vida. Si no fuera un oficial de policía estaría haciendo otra cosa relacionada con el servicio público. La mayoría de las personas no comprenden que la actividad policial no es solo combatir y prevenir el crimen, respondemos a llamadas que involucran necesidades médicas, incidentes provocados por enfermos mentales, suicidios, abuso de drogas o alcohol”, explica.
Tal como manifestó su jefe Brandenburg, durante el reconocimiento, Lee es un apasionado de su trabajo y destaca por su responsabilidad y puntualidad, razones por el cual fue reconocido. Se ha convertido en un policía muy popular en la isla, con frecuencia la prensa local hace reseñas periodísticas sobre su trabajo, la más reciente, sobre su participación en el arresto de varias personas que violaban los protocolos de salud establecidos por la pandemia.

“Siempre estaré agradecido con mi papá por traerme aquí y enseñarme el trabajo duro y la bondad hacia los demás”, finaliza Lee.