La Corte Suprema de Estados Unidos anuló la mayor parte de los aranceles globales “recíprocos” impulsados por el presidente Donald Trump, al concluir que el Ejecutivo excedió sus atribuciones al invocar la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA) para imponer gravámenes generalizados a socios comerciales.
La decisión, adoptada por 6 votos contra 3, golpea una de las herramientas centrales de la agenda comercial de la Casa Blanca.
El dictamen apunta a los gravámenes globales “recíprocos” y otros impuestos aplicados bajo la lógica de emergencia de la IEEPA. Sin embargo, el fallo no necesariamente elimina aranceles sectoriales o específicos basados en otras normas, por lo que el mapa arancelario de EE.UU. podría seguir alto incluso tras la sentencia, dependiendo de cómo el gobierno reconfigure su estrategia.
Un punto crítico es qué ocurrirá con los aranceles ya cobrados. El fallo no detalló un mecanismo automático de devolución, lo que abre la puerta a una batalla legal prolongada en tribunales inferiores, con empresas e importadores buscando recuperar pagos.
Bloomberg describió el escenario como una pugna “desordenada” que podría involucrar montos de gran escala.
El mandatario estadounidense reaccionó pocas horas después cuestionando a los magistrados y anunciando un nuevo arancel global de 10% basado en una legislación distinta.
En una comparecencia desde la Casa Blanca, Trump calificó la sentencia de la Corte Suprema de «profundamente decepcionante». Dijo que sentía vergüenza por «ciertos miembros del tribunal por no tener el valor de hacer lo que es correcto para nuestro país».
El fallo de este viernes fue adoptado en una votación de seis contra tres en la cual el máximo tribunal rechazó que Trump hubiera empleado una ley destinada a situaciones de emergencia nacional para aumentar los aranceles a decenas de países.
