Margarita Quiroz
A mi me mueve a ser incrédula, aunque tal vez muchos piensen que estamos avanzando. Por primera vez, en República Dominicana la oposición política está hablando de atención, protección e inclusión de personas con la condición de autismo, síndrome de down, parálisis cerebral, o cualquier otro de los rostros de la discapacidad, dentro del debate electoral con miras a las elecciones presidenciales del 2024, que por cierto formalmente aún no ha iniciado. No sé si manifestar esperanza o mayor desilusión.
Es válido recordar que la primera persona en visibilizar esta realidad desde el gobierno fue la exprimera dama, Cándida Montilla, esposa del expresidente Danilo Medina. Sin previos ‘cacareos’ en escenarios de debates, sorprendió al acoger esta realidad, de tanta sensibilidad social, como punto nodal de su ‘gestión’, capacitando a cientos de terapeutas y dejando como legado los Centro de Atención Integral para la Discapacidad, (CAID) un modelo de salud e intervención terapéutica replicado en otros países de América.
Desde que el Partido Revolucionario Moderno (PRM), que encabeza el presidente Luis Abinader, llegó al poder poco se ha hecho en este sentido, al contrario, se ha sufrido un gran revés. ¿La falla? simplemente, la toma de una decisión errada y en detrimento de una población vulnerable de no interesarse en dar continuidad a una de las luces del gobierno pasado, considerada por muchos ‘una obra de amor’.
Dentro de esas personas me incluyo, y la razón más fuerte que puedo externar es que soy madre de una niña de 12 años con la condición de autismo. Mi Sarah y yo, así como cientos de familias, fuimos beneficiadas con los programas que desde allí se ejecutaban, a muy bajo costo, impactando de forma tan positiva en mi hija que, de no poder hablar, hoy día, es estudiante meritoria en su colegio y su conducta ha dado un vuelvo positivo de 360 grados. Un ejemplo de que las terapias y su continuidad son fundamentales en estos niños.
Por ser una madre que vive en carne propia todas las vicisitudes que impone nuestro sistema me resisto a pensar que políticos de oposición, conscientes de la gran deuda que tiene este gobierno por saldar, quieran llevar al juego político esta triste realidad, al punto de capitalizarla como tema de campaña con el puro y planificado objetivo de sumar votos.
Hace unos días, leí que el dirigente de la Fuerza del Pueblo, Rafael Paz, pedía a los legisladores priorizar el proyecto de Ley que Regula las Políticas Públicas para la Atención, Protección e Inclusión de Personas con Trastorno del Espectro Autista (TEA), pieza que en noviembre de 2022 estaba siendo discutida por una Comisión Bicameral en el Congreso Nacional y que, según anunció la senadora Faride Raful, del partido gobernante, será analizada por la Comisión de Salud.
Ahora, vemos al candidato a la presidencia por el Partido de la Liberación Dominicana (PLD), Abel Martínez, lanzar por las redes fuertes críticas al gobierno por el desamparo a cientos de familia con niños con alguna discapacidad, así como de los CAID.
Abel aboga por mayores y mejores atenciones para los padres ‘con niños con condiciones especiales’ y garantiza que a partir del 2024 ejecutará un ‘programa de respaldo’.
No sé sí el candidato del PLD tenga algunas posibilidades de ganar la presidencia de la República, para serles sincera, en lo personal, la política nacional no es de mi interés, me mantengo al tanto por obligaciones profesionales, pero sí quiero conocer y analizar en qué consiste el anunciado ‘programa de respaldo’ de Abel.
Lo invito a que profundice el debate y -ya sea que pierda o gane- se case con la gloria al ser uno de los pocos en pensar en esta población aún desamparada.
