El presidente estadounidense, Donald Trump, había amenazado con que cualquier nuevo Líder Supremo elegido por Irán sin su aprobación “no duraría mucho”.
La República Islámica de Irán ya tiene nuevo líder supremo. Mojtaba Jamenei, hijo del ayatolá Ali Jamenei, ha sido designado para ocupar el puesto más poderoso del sistema político iraní tras la muerte de su padre en los bombardeos lanzados por Estados Unidos e Israel en el marco de la actual guerra regional.
La decisión fue adoptada por la Asamblea de Expertos, el órgano compuesto por 88 clérigos encargado de elegir al líder supremo. Varios de sus miembros confirmaron que existe una «opinión firme» y mayoritaria en favor de Mojtaba, mientras otro ayatolá señaló que «el nombre de Jamenei continuará», dando por cerrada una sucesión que se venía discutiendo desde hace años dentro del régimen.
La elección del hijo del anterior líder supremo constituye además un desafío político directo a Washington. En los últimos días, el presidente estadounidense, Donald Trump, había despreciado públicamente la figura de Mojtaba Jamenei, al que calificó de «peso ligero», y llegó a insinuar que Estados Unidos debía tener voz en la elección del próximo dirigente iraní. La decisión adoptada ahora por la cúpula religiosa iraní se interpreta como un gesto de desafío en plena guerra y como una señal de que la República Islámica no está dispuesta a rendirse ni a aceptar una sucesión condicionada desde el exterior.
Trump respondió poco después a la designación con una nueva advertencia, al afirmar que el nuevo líder iraní «no durará mucho» sin la aprobación de Washington.
