María Fals
La autora es crítica de arte
A partir de 1990 la catedral de Santo Domingo fue declarada por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad por su importancia histórica, espiritual y artística, siendo la más antigua de América y una joya arquitectónica del arte colonial antillano.
La Catedral de Santo Domingo tiene una larga e interesante historia. Dedicada a Santa María de la Encarnación, su ejecución comenzó en 1512 y en ella intervinieron numerosos arquitectos como Alonso Rodríguez quien diseñó los planos originales, Luis de Moya, Rodrigo de Liendo y Alonso González.
En su creación, tuvo gran relevancia el obispo Alejandro Geraldini, quien a partir de 1519 fue el obispo de la ciudad e impulsó los trabajos constructivos hasta 1524, año en que fallece en la propia ciudad de Santo Domingo. Fue consagrada en 1541, fecha en que terminó su proceso constructivo fundamental, aunque fueron añadiéndose posteriormente elementos como las catorce capillas y la espadaña de ladrillos que sostiene las campanas.
La catedral de Santo Domingo es de plano de cruz latina. Posee cinco naves, dos de ellas de capillas laterales, entre las que destacan la de Rodrigo de Bastidas, la de Alejandro Geraldini, la de Fernando Arturo de Meriño, la del bautismo y la de Diego Caballero con su altar de plata y caoba del siglo XVIII. En su construcción, se utilizaron materiales como la piedra coralina tallada, el ladrillo, la mampostería y las cerámicas sevillanas decorativas.
En cuanto a los estilos constructivos se destacan el gótico isabelino en su bóveda de crucería y en el uso de bolas que imitan el collar de perlas de Isabel la Católica, ubicadas en los capiteles de las columnas y en los arcos de entrada a las capillas. La influencia árabe-mudéjar se puede observar en el arco de herradura que corona el ábside y en los arcos trilobulados colocados en la fachada que da a la calle Arzobispo Meriño.
En la portada principal se aprecia un hermoso alfiz, o decoración concentrada alrededor de la puerta, que evidencia cómo la tradición árabe se mantiene en el estilo plateresco renacentista español. La abundante decoración es organizada en recuadros en esta área, evitando lo caótico y confuso.
En los espacios interiores, diferentes altares barrocos complementan el eclecticismo estilístico de nuestra catedral.
La pintura de la Virgen de Antigua, ubicada en la capilla del mismo nombre, data de comienzos del siglo XVI y representa a María, quien sostiene al Niño Jesús en sus brazos, custodiada por ángeles que la coronan y por la figura de los Reyes Católicos Fernando e Isabel.
A partir de 1990 la catedral de Santo Domingo fue declarada por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad por su importancia histórica, espiritual y artística, siendo la más antigua de América y una joya arquitectónica del arte colonial antillano.



