Fernando Quiroz
El autor es periodista director del periódico Aplatanao New
Esa información forma parte de la “Radiografía de la Violencia de Género, Intrafamiliar y Sexual 2015–2025”, un boletín que consolida por primera vez una década completa de datos oficiales sobre denuncias, feminicidios y respuesta institucional.
La violencia contra las mujeres en República Dominicana deja cifras que permiten observar patrones, perfiles y contextos. Los registros oficiales del Ministerio Público muestran que, más allá de hechos aislados, existe una estructura repetida en los vínculos entre víctimas y agresores, en los lugares donde ocurre la violencia y en las
circunstancias que rodean los feminicidios.
Esa información forma parte de la “Radiografía de la Violencia de Género, Intrafamiliar y Sexual 2015–2025”, un boletín que consolida por primera vez una década completa de datos oficiales sobre denuncias, feminicidios y respuesta institucional. El documento reúne estadísticas de fiscalías, unidades de atención, servicios de orientación y programas dirigidos tanto a víctimas como a agresores.
En este contexto, Aplatanao News desarrolla una serie periodística que examina de manera detallada los hallazgos de esta radiografía oficial, abordando la magnitud de las denuncias, la distribución territorial, los perfiles de víctimas y agresores, las circunstancias de los hechos y los mecanismos de respuesta institucional
documentados en el boletín.
Entre 2015 y octubre de 2025 se registraron 842,288 denuncias por violencia de género, intrafamiliar y delitos sexuales. Dentro de ese universo, los feminicidios constituyen la forma más extrema de violencia. Solo entre enero y octubre de 2025 se reportaron 47 feminicidios, frente a 61 en el mismo período de 2024, lo que representa una variación de –29.8% según los registros oficiales.
La valoración de la Procuraduría
La procuradora general de la República, Yeni Berenice Reynoso, señala en la publicación que la publicación de la radiografía constituye “un mapa con la verdad y un mapa para la acción” y plantea que el abordaje de la violencia debe ser integral, incluyendo prevención, detección, atención, persecución penal y reparación.
