
Estados Unidos trabajará con los líderes actuales de Venezuela si toman «las decisiones adecuadas», dijo el domingo el secretario de Estado, Marco Rubio
El depuesto presidente venezolano, Nicolás Maduro, y su esposa, Cilia Flores, llegaron a Nueva York el sábado para enfrentar cargos criminales tras ser capturados en Caracas en un ataque militar ordenado por Trump. El mundo parece dividido sobre el operativo en Venezuela, mientras miles de venezolanos celebra.
Maduro espera este domingo recluido en una cárcel de Nueva York, horas después de que fuerzas especiales estadounidenses, en una operación relámpago bautizada por Washington como ‘Resolución Absoluta’, lo capturaran y extrajeran en avión de su país, que según Donald Trump quedaría bajo control de Estados Unidos.
El anuncio de Trump siguió a un ataque relámpago antes del amanecer en el que comandos apresaron a Maduro y a su esposa mientras bombardeos cayeron sobre objetivos en Caracas y sus alrededores.
Maduro aterrizó el sábado por la tarde en una base militar en Estados Unidos, desde donde fue trasladado en helicóptero a Nueva York para ser encarcelado en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn.
El secretario de Estado, Marco Rubio, subrayó este domingo que el objetivo principal de la operación militar de Estados Unidos en Venezuela —que condujo el sábado a la captura del líder Nicolás Maduro— fue frenar el tráfico de drogas hacia Estados Unidos, y afirmó que celebrar unas elecciones en el país sudamericano sería “prematuro en este momento”.
