María Fals
La autora es crítica de arte
Quedan invitados a viajar por el universo de la belleza y la fe visitando estas exposiciones, que contribuirán a una mejor comprensión de que el arte del Caribe es unidad en la diversidad, es alegría, resiliencia, esperanza, onirismo, sutileza y grandeza, expresando a través de lo imaginario quiénes somos, de dónde venimos y hacia dónde vamos.
El Caribe, mar de tormentas, de azules y verdes infinitos, de profundidades insondables y playas de arenas multicolores, es reinterpretado a través de la obra de los artistas antillanos.
En Santo Domingo, en diferentes espacios expositivos, la luz del nuestra identidad ha estado presente, sea a través del tema mariano, sea con la textura y el brillo de una flor o el dinamismo de una bailarina, o tal vez expresando lo oculto en el sincretismo donde todo se integra.
Desde el 9 de julio se encuentra a disposición del público “Prats Ventós. Un itinerario en tono mayor” donde se puede disfrutar la obra en tono retrospectivo de este genial artista visual hispano-dominicano, que supo dejar un legado homenaje artístico a lo negro, a lo blanco, al mestizaje, a la cultura española que lo vio nacer y a su segunda patria, a la que llegó siendo un adolescente para alejarse de los conflictos bélicos de la Europa de mediados del siglo XX.
En una museografía maravillosa, Myrna Guerrero conjuga su visión de artista visual con la de curadora, museógrafa, crítica e historiadora del arte, para documentar, mostrar y narrar la historia de la evolución artística del maestro, ejemplificándola a través de algunas de sus más representativas obras pictóricas y escultóricas.
Entre el 5 y el 25 de agosto viene presentándose en la Quinta Dominica la exposición “Madres de la esperanza” donde el artista cubano Arian García, residente en la República Dominicana, presenta con el simbolismo de la Virgen a todas las madres que en el mundo “aman, sufren y esperan”, a las que escapan junto a sus hijos de la guerra, de la miseria, a las que oran por un mundo donde los niños puedan crecer en paz.
Con la bien concebida museografía de Fior D. Mateo y la curaduría y producción general de Philartis R.D., la exposición conjuga el uso creativo de un espacio propicio y la simbología del artista, para crear un ambiente, un universo de reminiscencias bizantinas, medievales y prerrenacentistas donde las obras aparecen numeradas en un aparente caos que siempre conduce a Jesús.
En su inauguración, contó con un performance a cargo de Geo Ripley y un fabuloso equipo de colaboradores, quienes marcaron la ruta al público interpretante al ir develando cada cuadro ante la vista de todos, al ritmo de la música gregoriana, del gong, del tambor ancestral y de la flauta que invoca y hace renacer la fe.
El jueves 14 de agosto se inauguró en la Galería Bodden “Cien & 31 S.A.” que incluye obras de Agustín Rolando Rojas, Carlos Fernández, Carlos García de la Nuez, Daza, Francisco Sánchez (Guanabacoa), Gustavo Acosta, Jesús Rivera, José Bedia, Magín Pérez Ortiz, Nelson Laguna, Orlando S. Silveira, Pepe Forte y Raúl Proenza, egresados de la Academia de San Alejandro, fundada en Cuba en 1818.
En ella, el dibujo, el homenaje a los ancestros, el colorido y la destreza del trazo de la escuela cubana de pintura se evidencia a cada paso, potenciados por el discurso curatorial del experimentado galerista Juan Julio Bodden quien, apoyado por su esposa Tamara de Bodden, aprovecha cada recodo de su espacio expositivo, creando un diálogo exquisito entre las piezas expuestas y el público interpretante.
En el Centro Cultural Banreservas, “A todo color “continúa el ciclo de exposiciones en homenaje a los cincuenta años de vida artística de la artista Carolina Cepeda, iniciado el 5 de agosto en la Galería Nacional de Bellas Artes con la muestra “Cinco décadas de puro color” que contó con la experta museografía de Salvador Bergés. Este ciclo concluirá con una exposición en la Galería Ramón Oviedo, a inaugurarse el 18 de septiembre de 2025.
En “A todo color” Carolina Cepeda con su pintura empastada y luminosa, transmite trasparencia, claridad, armonía, esperanza, refrescando el alma del espectador. La bahía de Samaná, las bailarinas, las flores, los contrastes de colores y texturas de las telas de un ropero, el sol, la vida, los árboles de mil verdes tonalidades, son los temas que trata.
En esta muestra, Carolina Cepeda y su hija, la artista visual Cromcin Domínguez, quien estudia la carrera de Historia y Crítica del Arte en la UASD, han realizado un maravilloso trabajo curatorial y museográfico, resaltando las paredes con colores armoniosos y contrastantes que destacan los tonos de cada cuadro.
Quedan invitados a viajar por el universo de la belleza y la fe visitando estas exposiciones, que contribuirán a una mejor comprensión de que el arte del Caribe es unidad en la diversidad, es alegría, resiliencia, esperanza, onirismo, sutileza y grandeza, expresando a través de lo imaginario quiénes somos, de dónde venimos y hacia dónde vamos.