Julio Sesar Mateo
El autor es ingeniero civil, economista y docente universitario.
Correo: ingenieromateo@hotmail.com
Sin embargo, acceder a una vivienda digna se ha vuelto cada vez más difícil. Las altas tasas de interés activas, especialmente en los préstamos hipotecarios, y el alza sostenida en los precios de los materiales de construcción se han convertido en serios obstáculos para alcanzar ese sueño.
El anhelo de toda familia dominicana, tanto en el país como en el exterior es contar con un techo propio. Por ello, muchas personas trabajan jornadas extendidas, más allá de lo establecido en el Código Laboral.
Quienes residen fuera del país suelen asumir hasta dos empleos con el único propósito de ahorrar para adquirir una vivienda, conscientes además de la débil seguridad social y la estrechez de las pensiones que les aguardan en la vejez.
Sin embargo, acceder a una vivienda digna se ha vuelto cada vez más difícil. Las altas tasas de interés activas, especialmente en los préstamos hipotecarios, y el alza sostenida en los precios de los materiales de construcción se han convertido en serios obstáculos para alcanzar ese sueño.
De acuerdo con datos del Banco Central, la tasa de interés activa aumentó en 354 puntos base entre 2020 y 2025, pasando de 11.23 % a 14.77 %. Esto representa un encarecimiento del dinero de un 31.5 % durante ese período.
En cuanto a los materiales de construcción, el incremento ha sido aún más drástico. El saco de cemento gris de 42.5 kilogramos subió de RD$325 a RD$510, lo que equivale a un aumento del 57 %. El atado de varilla pasó de RD$55,000 a RD$70,000, un 27 % más. El block industrial experimentó un alza promedio del 23 %, mientras que los pisos y porcelanatos subieron alrededor de un 10 %. Los materiales eléctricos y de fontanería presentan una tendencia similar, con incrementos de hasta un 40 %.
Según el informe anual del Índice de Costo Directo de la Construcción (ICDV) de la Oficina Nacional de Estadísticas (ONE), estos aumentos han provocado que una vivienda de 80 metros cuadrados con un parqueo haya pasado de costar RD$4 millones en 2020 a RD$5.8 millones en 2025, lo que representa un incremento del 45%.
Este encarecimiento se refleja en el pago mensual del financiamiento hipotecario. Una vivienda financiada a 20 años por el 70 % de su valor pasó de generar una cuota mensual de RD$32,000 en 2020 a RD$56,000 en 2025, es decir, un aumento del 75 %.
El ingreso promedio de una familia dominicana con posibilidades de adquirir una vivienda unifamiliar oscila entre RD$60,000 y RD$80,000 mensuales. Esto significa que debería destinar cerca del 49 % de sus ingresos netos solo al pago de vivienda, muy por encima del 35 % recomendado por los organismos financieros.
El más reciente informe del Banco Central revela una contracción del -1.7 % en el sector construcción, en comparación con el mismo período del año anterior. A su vez, la Confederación Dominicana de Micro, Pequeñas y Medianas Empresas de la Construcción (Copymecon) informó que las ventas de algunas inmobiliarias se han reducido hasta en un 60 %, evidenciando las limitaciones que enfrenta la clase media para adquirir una vivienda de bajo costo.
