Margarita Quiroz
#Díadelasmadres2025
La Fundación Manos Unidas por Autismo celebró el Día de las Madres con sus usuarias en un pasadía de total desconexión, en un entorno rodeado de montañas y ríos. Una experiencia que, de seguro, no olvidarán.
Fue el pasado domingo, el entusiasmo lo encendió Odile Villavizar, presidenta y fundadora de la Fundación Manos Unidas por Autismo, quien pensó en agasajar a 40 madres de niños con la condición de una forma super divertida y original.
«Mujeres todo terreno en la aventura», así se llama el grupo de WhatsApp por el cual fuimos convocadas, y que aún no se ha silenciado.
Un día relajante, merecido y liberador. Las carcajadas siempre presentes a lo largo del camino pese a que nadie sabía para dónde íbamos y lo que nos esperaba. Lo único: originalmente, el destino era Hato Mayor, luego, se optó por Maimón, en una comunidad en la que colindan Bonao y Cotuí.
Para llegar al paraíso escogido hay que cruzar un riachuelo, ¡rica sensación!. Se trata de Eco-Hacienda El Paraíso Verde, su nombre lo dice todo…
Fue una desconexión total, lo pensado e ideado por Odile ‘de que se pasara un día de aventura’, entre nosotras, lejos de la ciudad y todo lo que implica, se logró.
Muchas recolectaron flores y colocaron en el pelo, se mecieron en un columpio adornado con flores (para las fotos), se lanzaron en la piscina, como si se tratara de un grupo de niñas, que jugaban sin parar.
En Eco-Hacienda El Paraíso Verde, los amables y muy serviciales Keila y su esposo, (propietarios) y su empleado Orlando, tenían diseñado un programa de actividades. Se hizo senderismo por la empinada montaña, se pasó de nuevo por varios riachuelos, se bailó zumba y comió sabroso, una comida hecha a leña.
Al caer la tarde Odile premió a varias madres y entregó regalos a cada una. Entre estos, certificados para masaje y aprender a maquillarse. La idea era y fue mimarnos.